Cuatro trucos para mejorar la expresión oral

Pese a lo que pueda parecer, el entrenamiento vocal no está sólo diseñado para estudiantes de canto o cantantes profesionales. La digitalización de los medios ha puesto de manifiesto la importancia que cobra la comunicación oral en casi todas las profesiones. Desde reuniones telemáticas hasta entrevistas de trabajo online, la expresión oral se ha convertido en un requisito fundamental para adaptarse a las exigencias del mercado laboral actual.

  1. No descuides la comunicación no verbal

La comunicación es un concepto que abarca mucho más que una presentación de ideas a un grupo de personas. De hecho, la comunicación consta de dos elementos: la comunicación verbal y la no verbal. Según los expertos, el 90% de los mensajes que transmitimos no son de carácter verbal, sino gestual. La gesticulación y, sobre todo, el uso de las manos son de gran ayuda a la hora de enfatizar algunas ideas e incluso a transmitirlas mejor. Sin embargo, debemos procurar no repetir en exceso algunos gestos y movimientos, ya que de lo contrario puede dar una apariencia de nerviosismo.

2. Expresa las ideas de manera clara y concisa

Controlar las habilidades comunicativas no significa hablar mucho o hacer una presentación muy extensa, sino poder ser capaz de expresar conceptos con claridad y prescindir de frases vacías o de relleno para transmitir mensajes precisos. El hecho de hablar en público en charlas y eventos puede abrumar a muchas personas. Sin embargo, los esquemas y mapas conceptuales son recursos muy recurrentes y útiles para establecer cuáles son las ideas principales a desarrollar.

3. Interactúa con el público

Mantener la atención del público suele ser un gran reto, sobre todo cuando se trata de ponencias o charlas de larga duración. Al margen de la importancia de la claridad y la concisión, la interacción resulta una herramienta de gran utilidad para no perder la atención de nuestros interlocutores. Interpelar al público a través de preguntas sencillas y concretas es una forma muy sencilla de dinamizar el discurso a la vez que se mantiene el interés de los oyentes. Por otra parte, hacer contacto visual con las personas es una estrategia muy efectiva, sobre todo en aquellas ocasiones en las que el público es más reducido, ya que es una de las maneras más seguras y eficaces de transmitir confianza.

4. Controla el tono y el ritmo del discurso

El tono de voz es uno de los factores clave a la hora de transmitir de manera eficaz y de aportar mayor credibilidad a nuestras ideas. Un discurso monótono provoca que el público pierda la atención de manera gradual. Para evitarlo, modular la entonación y el volumen a lo largo del discurso es fundamental para que el discurso refleje distintas emociones. Dominar el ritmo de la locución es igual de importante. Realizar pausas en estratégicas en las ideas importantes y después de preguntas retóricas ayuda a captar el interés del público al mismo tiempo que proporciona algo de tiempo para ordenar los pensamientos.

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