¿Cómo afecta el ruido en nuestra salud?
Tráfico, ocio nocturno, obras… Cada día sometemos a nuestros oídos a niveles de ruido con graves consecuencias para nuestra salud. Tanto es así que la OMS califica al ruido como una “amenaza infravalorada” y recomienda a la ciudadanía evitar exponerse a más de 65 decibelios durante un tiempo prolongado. Sin embargo, España se encuentra entre algunos de los países más ruidosos del mundo, varios escaños por encima de otros Estados europeos como Alemania, Austria o Reino Unido.
Pérdida de la audición
La consecuencia más evidente de todas. Está comprobado que la exposición prolongada a niveles de ruido superiores a 70 decibelios causa daños irreversibles en nuestro oído. Por otro lado, a pesar de que la pérdida de audición esté estrechamente relacionada con la edad, cada vez son más frecuentes los problemas de sordera entre los más jóvenes. Dentro de las causas de esta afección se encuentran, además de la contaminación acústica, el abuso y la utilización incorrecta de dispositivos electrónicos como auriculares y cascos.
2. Estrés y ansiedad
Después de la calidad del aire, la contaminación acústica es la segunda causa de enfermedad por motivo medioambiental. Pese a lo que pueda parecer, los mayores picos de contaminación acústica suelen darse durante la noche debido al ocio nocturno y las discotecas. Paradójicamente, nuestro organismo es mucho más sensible a los ruidos que ocurren de noche, por lo que la alteración en los ritmos de sueño y descanso derivan en problemas de insomnio, cansancio, irritabilidad, estado de ánimo, además de falta de concentración.
3. Enfermedades cardiovasculares
Estrechamente relacionado con el puesto anterior. En efecto, un estilo de vida marcado por el insomnio, cansancio y unos niveles de sueño alterados puede desembocar en cardiopatías, problemas respiratorios e incluso diabetes. El Observatorio de Salud y Medio Ambiente DKV Seguros-Gaes avala esta teoría a través de un estudio del año 2015 que afirma que las 9 millones de personas que sufren en España niveles de ruido superiores a los 65 decibelios incrementan en un 6’5% la tasa de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.
4. Zumbidos internos o acúfenos
Se trata de una de las consecuencias más inmediatas de los altos niveles de ruido. Se denominan acúfenos a la sensación de percepción de ruidos en el oído o en la cabeza sin que exista una fuente de sonido exterior. Desde los habituales pitidos hasta sensaciones más desagradables, los acúfenos no son sino avisos de nuestro organismo, que se ha visto a unos niveles de contaminación acústica mayores de los que puede soportar. A pesar de que estos molestos efectos desaparecen al de poco tiempo, una presencia habitual de estas alteraciones degenera en una pérdida paulatina de la audición.
El audio nos rodea, nos incomoda a veces pero también nos puede dar paz y tranquilidad. Se puede moldear y manipular para conseguir el objetivo que buscamos.